De visita por la Campus Party

Campus Party 2008.

Ayer vine de la Campus Party, posiblemente el encuentro tequi más importante del mundo, y la verdad es que me impresionó un montón. Hacía casi diez años que no asistía a una concentración de este tipo (desde los gloriosos tiempos de la Euskal Party, que por cierto todavía sigue dando guerra pero sin tanto boom mediático), pero el viaje a Valencia mereció la pena. Entendí porqué la capital del Turia se ha convertido en la última semana de julio en la meca de los usuarios entusiastas de la informática. El que prueba repite.

Y es que valgan unos datos para dimensionar la Campus Party: 60.000 metros cuadrados repartidos en dos grandes salas con capacidad para 3.000 ordenadores cada uno, salas de ocio y videojuegos, dos pabellones de descanso para montar la tienda de campaña, 80 kilómetros de cable convencional y 10 kilómetros de fibra óptica, 7,5 GB de ancho de banda…. Aquí no se surfea por la red, se vuela. Uno se hace una idea de cómo debe ser el Internet que nos espera.

Y una organización exquisita, gracias al apoyo institucional y de las grandes empresas y a cerca de 200 voluntarios, que facilita el buen ambiente. Por poner un pero, según  me contaron los campuseros veteranos, la escasez de duchas portátiles. Pero por lo demás, un sobresaliente.

El ambiente es festivo. Los tuneros se dejan ver con sus torres espectaculares que enseñan con orgullo. Y los juegos on-line, con el ya clásico Quake a la cabeza, siguen despertando pasión. Por no hablar de las descargas, auténtica razón de ser para muchos campuseros que vienen armados de discos portátiles para intercambiar en cuestión de minutos las últimas series americanas o los estrenos en Blue Ray.

Pero también hay espacio para los blogueros, los programadores, los amantes del software libre… Eso sí, los campuseros suelen agruparse en torno a clanes. Andan juntos pero no revueltos.

A pesar de los intentos de la organización de dotar a la Campus de un buen programa de conferencias (este año, cerca de 300 horas de charlas y microtalleres) no es ese el principal atractivo del encuentro aunque sí el mejor altavoz mediático. Me llamó la atención que durante la charla de Tim Berners-Lee, el inventor de la Web, no se llegase al centenar de oyentes, la mayoría medios de comunicación.

La Campus no es un espacio 2.0, aunque también hay blogueros y programadores de guante blanco. Predomina el hardware contundente, el modding, la informática más dura en todos sus sentidos. Porque es duro estar, como la mayoría de los campuseros, siete días non stop a base de snacks, Red Bulls y sandwichs. Pero como he dicho al principio, el que prueba repite.

En MuyComputer hemos elaborado una crónica de urgencia sobre la Campus Party de este año. Si estáis interesados en descubrir el espíritu del campusero o cómo es un día en el recinto ferial de Valencia no os lo perdáis.

Malos negocios en Internet: el caso de XDrive

En los últimos años estamos cansados de escuchar en los foros especializados compras y adquisiciones millonarias por proyectos web que, en muchos casos, son todavía una idea de lo que pueden llegar a ser. Y no me refiero sólo a los que han obtenido por derecho propio la categoría de culebrones como la sempiterna venta de Yahoo! o de Digg por cantidades exorbitantes. Hablo de adquisiciones de segundo nivel por un buen puñado de millones de dólares (o euros).

Por eso, en este contexto de alegría por invertir en on-line -frenada eso sí por la crisis económica mundial que ya toca de refilón a los gigantes de la Red- llama la atención la noticia de que AOL se quiere deshacer literalmente de XDrive por 5 millones de dólares, una cantidad irrisoria si se tiene en cuenta que el gigante americano pagó más de 30 millones en 2004. Y aún así está siendo difícil de vender.

Fuí uno de los primeros usuarios intensivos de Xdrive a mediados de esta década, cuando el servicio que aportaba era novedoso: almacenamiento en Red por una cantidad ínfima o gratis diez megas. Esto permitía almacenar los documentos clave en el limbo de Internet para tenerlos accesible desde casa, la oficina o de viaje. El problema es que no supieron evolucionar cuando otras muchas compañías como Google o Flickr empezaron a ofrecer almacenamiento especializado de datos gratis. Y en cantidades mucho más grandes.

A pesar de estar tres años bajo el manto de AOL no han sabido o podido conquistar una masa crítica de usuarios que les permitiese ganar dinero vía publicidad (el modelo que le gusta al gran portal americano). La vía de la comercialización de servicios premium la trabajaron muy poco. Ahora, ya tarde para los planes de AOL, ofrecen 5 GB gratis de almacenamiento pero poco más.

Nuestra admirada Cnet también está de rebajas. Quiere deshacerse de WebsHots, un sitio para compartir fotos al estilo Flickr, por 45 millones después de haber pagado casi el doble. Está claro que en estos tiempos hay poca paciencia para los negocios. O se es líder o segundo en un nicho o se abandona antes de que los costes ocultos minen otros segmentos más saneados. Vamos, una vuelta al zapatero a tus zapatos.

Nettops: la revolución del “low cost” llega al mercado de los ordenadores de sobremesa

Llegan los nettops

Si hace unos días hablaba en este observatorio de los triste y apagado que estaba el mercado PC a pesar de vender más que nunca, Hoy vuelvo a la carga para comentar un nuevo concepto de ordenadores, los nettops, que aspiran a hacerse un hueco en el mercado a base de precio agresivo, prestaciones justitas pero suficientes para moverse en la Red, diseño minimalista y ahorro energético.

El principal interesado de abrir mecha en este mercado es Intel, fabricante del chip Atom que tanto éxito está teniendo en esa nueva categoría de ultraportátiles de bajo coste que hemos analizado largo y tendido en MuyComputer. Intel no tiene competencia por ahora (AMD se lo está pensando) y ve gran potencial en que esta vez sí explote el mercado corporativo. Por no hablar de otros nichos también muy jugosos como el mercado educativo o la alfabetización informática del tercer mundo (¿se acuerdan del ordenador de 100 euros que quería diseñar Negroponte y que todo el mundo pensaba que era un bluff? Pues ahora está muy cerca con los nettops).

Varios son los puntos fuertes de estos ordenadores. El primero, su coste. Según las especificaciones de Intel no deben sobrepasar los 300 dólares, creando así una importante brecha con los modelos de entrada actuales. El siguiente, su facilidad de uso. Gobernados por una versión específica de Windows XP o Linux, su instalación y mantenimiento es de lo más simple, siendo el coste de la propiedad bajísimo. El tercero y más importante es que hoy día la red ofrece ya unas condiciones de velocidad y aplicaciones específicas que permiten trabajar y realizar la mayoría de las tareas ofimáticas sin problemas.

El tema del consumo energético tampoco es moco de pavo en estos tiempos. Piensen ustedes en grandes implantaciones tipo la Administración el ahorro que puede suponer instalar estos miniPCs. Por no hablar del espacio.

Por ahora las propuestas se reducen a los fabricantes orientales más despiertos en esto de lanzar nuevas propuestas: Asus y MSI. Pero seguro que, como ha pasado con los UMPC, todos los grandes se lanzarán de cabeza para posicionarse en este mercado naciente. Por ahora, por 188 dólares, uno se puede llevar una cajita gobernada por un Atom, con diso duro de 160 gigas y 1 giga de RAM. Pero, si se compra en volumen, ¿hasta dónde puede bajar este coste?

En fin, aunque el concepto es viejo (¿se acuerdan de los terminales tontos o los Think Clients?), el momento es el idóneo dada la madurez de los usuarios, de la infraestructura de la Red y del desarrollo del hardware.

Para saber más sobre estos miniordenadores podéis consultar este informe.

Por qué Google está de moda (sin hacer, casi, ni relaciones públicas ni publicidad)

google Knol beta

Google no para. En los últimos meses se ha erigido como protagonista indiscutible de la arena tecnológica haciendo lo que mejor sabe: desarrollar productos imaginativos, sin mucho envoltorio, con mínimo marketing, pero muy virales, y sobre todo útiles para un buen porcentaje de la comunidad de usuarios. Productos gratis, muy globales que cubren poco a poco todos los nichos de Internet. Ni el culebrón del verano, la batalla de Microsoft por hacerse con el control de Yahoo!, resta protagonismo a los movimientos de la firma californiana.

Para mí es sumamente curioso como esta compañía, sin hacer casi ruido por los canales convencionales de las relaciones públicas al contrario de otras corporaciones tecnológicas tradicionales (léase Microsoft, HP o IBM), expande sus mensajes como la pólvora y la mayoría de las veces, con el beneplácito y la admiración de medios y usuarios.

La última noticia, a la que llego vía TechCrunch, es el lanzamiento de la beta de Knol, una especie de Wikipedia pero con el espíritu Google; esto es interfaz espartano, publicidad AdSense, y participación ciudadana. Eso sí, a diferencia de la Wikipedia, los autores son recompensados con un porcentaje de los ingresos que generen sus páginas publicadas. Buscan motivar a profesionales y escritores que garanticen calidad en los contenidos. Como siempre, en beta y en inglés, pero seguro que pronto, muy pronto vemos versión en español.

Pero si hoy Google entra oficialmente en un mercado potencial de millones de visitas (la Wikipedia es, después de los tres principales buscadores la página más consultada en la Red), ayer el rumor más comentado de la Red fue el más que interés de la empresa del buscador de comprar Digg, el mayor recomendador de noticias, por unos doscientos millones de dólares. Otro segmento de mucho tráfico. Eso sí. de este rumor (cómo gustan en algunos foros de Internet) hay muchas interpretaciones. Incluso he llegado a leer que es una estrategia de los propietarios de Digg para calentar el precio y conseguir que Microsoft entre al trapo con la chequera en blanco. Y es que la compañía de Seattle necesita un golpe de efecto en on-line.

Pero volvamos a Google. Resultados financieros aparte (a pesar de la extrema actividad creció en el último trimestre por debajo de las expectativas de los analistas: un 3 %) la compañía ha sido noticia la mayoría de las veces por la innovación. Hará unos quince días presentó Lively, una especie de red social a lo Second Life a la que dediqué la tarde del sábado y a la que (menos mal, no me lo puedo permitir) no me enganché. Entre medias se permitió mejorar en aspectos como la usabilidad y la seguridad su gestor de correo Gmail, añadir nuevas funcionalidades como la posiblidad de soportar rutas a pie a Google Maps (algo con mucho potencial con la hornada de móviles 3G que se avecina), incluir llamadas gratis IP en Google Talk, películas de autor en un canal especial de YouTube

Por no hablar de lo que hay en la cocina de Google. Como la suite ofimática que permitirá trabajar en off-line con Gmail, google Docs y demás aplicaciones ofimáticas. O yendo más lejos, las interfaces 3D holográficas que permiten escudriñar el mundo a través de Google Earth con la mano (espectacular el vídeo).

¿Cuál será la próxima noticia mediática con la que nos sorprenderá Google? ¿Te animas a hacer un pronóstico?

Malos tiempos para la tinta: la publicidad se mueve (lenta) hacia Internet

Malos tiempos para la tinta.

A principios de semana la empresa que mide las cifras de inversión publicitaria en España, Infoadex, publicó los resultados del primer semestre del año en nuestro país. Son indicativas las tendencias de crecimiento y caída, no así las de inversión ya que suelen contabilizar los espacios publicitarios analizados según marcan las tarifas de los medios y, con la que está cayendo, la guerra de descuentos sobrepasa en muchos casos el 50 %.

De los 3.644 millones estimados en este semestre (-6,5 % frente al año anterior), la televisión se lleva la mayor parte del pastel: 1.705 millones. Aún así cae un sintomático 4 %, camuflado según los expertos por el tirón de la Eurocopa. Pero la mayor bofetada (algo que ya sabíamos) se la llevan los medios impresos, en particular los periódicos con una caída media del 16 %. Las revistas también sufren pero menos (-4,5 %).

En este pesimista escenario, donde lo peor está aún por llegar según los expertos, sólo crecen Internet (28 %) y los canales de televisión digitales (12 %). Internet, según este estudio, ingresó en el primer trimestre 110,6 millones de euros. Y todavía queda mucho recorrido para el crecimiento de la inversión en los medios on-line pero eso sí, sin alegrías. Cada vez son más exigentes los clientes y numerosas las empresas editoriales.

En este contexto, cada vez son más fuertes los rumores de adquisiciones de medios on-line por grupos editoriales clásicos que todavía no tienen una presencia con sustancia en la Red. A la vuelta de vacaciones veremos.

Inversion publicitaria primer semestre 2008

Fuente: IP Mark

La mejor receta para ahorrar en tu consumo eléctrico: usar regletas con interruptor

Como ahorrar en el consumo eléctrico

El tema del consumo de energía nos preocupa y mucho por cuestiones ecológicas y de bolsillo, que en estos tiempos que corren no está el patio como para tirar unos euros al bolsillo de las eléctricas. Desde nuestro portal tecnológico MuyComputer primamos mucho este factor, el ecológico, a la hora de valorar productos. Creemos que las prestaciones no deben ir hoy día reñidas con un consumo comedido. Eso sí, por mucho que la nueva generación de dispositivos electrónicos consuma la mitad que sus antecesores, si no cambiamos nuestros hábitos, el ahorro de energía será mínimo.

Poner algo de luz sobre los mitos y verdades del consumo eléctrico de los principales aparatos electrónicos (ordenadores, impresoras, televisores…) que tenemos en el hogar y la oficina ha sido el reto del Laboratorio de MuyComputer en estos últimos días. Hemos elaborado un informe muy esclarecedor cuya principal conclusión es que sólo con apagar los dispositivos que tenemos en standby ahorraremos un mínimo de 8 euros al mes.

Las conclusiones son muy sabrosas a pesar de ser de sentido común. Los portátiles consumen la mitad que los ordenadores de sobremesa, los Mac un 30 % menos que la media de los PCs (usan muchos componentes de portátiles), las televisiones LCD gastán menos de lo que pensamos (3 euros al mes para un uso medio de 5 horas al día), el consumo de los routers WiFi es ínfimo… En cambio, tener el ordenador encendido día y noche (atención a nuestros hijos) nos cuesta 11 euros al mes.

En definitiva, que sólo con poner regletas con interruptor (y acordarse de apagarlas cuando no estén en uso los dispositivos) nos puede suponer un ahorro de 100 euros al año. En fin, os invito a estudiar las conclusiones de nuestro informe porque os pueden dar pistas y soluciones para evitar el despilfarro eléctrico.