La aventura (fallida) de comprar unos billetes en Iberia.com

Estoy de mal café esta mañana. Y eso que hace un día precioso, tengo a mis chicos de campamento repartidos por medio mundo (estas y no las de agosto son mis verdaderas mini vacaciones) y hoy tengo una cena con viejos amigos. Pero es que llevo dos horas intentando comprar unos billetes para Santiago de Compostela en iberia.com y estoy recordando los comienzos del comercio electrónico cuando después de hacer un pedido durante media hora se te borraban los datos y había que volver a empezar para, finalmente, acabar la operación vía telefónica con el añadido de que la compra costaba 12 euros más por billete.
La realidad es que después de dos horas, un montón de llamadas telefónicas a números de pago tipo 807 y mails a diestro y siniestro, sigo igual, sin billetes. Me duele doblemente, como ya me pasó con Carrefour, mi tienda on-line preferida a la que he sido fiel durante más de seis años. Hasta que empezaron a fallar con las entregas y, sobre todo, a desaparecer productos. Y es que yo, que viajo bastante, defiendo a capa y espada a Iberia porque creo que suele ser la opción más interesante cuando uno vive en España. Hasta que uno se encuentra con problemas como este y ve la ineficacia del servicio de atención al cliente.
Esta es la pena del comercio electrónico en España. Si los usuarios avanzados como yo, que no paran de evangelizar en su entorno sobre las ventajas, innegables, de realizar todo tipo de compras por la Red, no sabemos como salir de ésta, qué pasa con lo que todavía dan sus primeros pasos por Internet.
En fin, que me voy a Lastminute que no me suele fallar. Compraré billetes de Spanair o alguna low cost que seguramente serán más baratos y, sobre todo, tardaré cinco minutos.. Chao Iberia.com




