Imprimir menos, imprimir mejor

Hoy he estado en el almuerzo de navidad que tradcionalmente organiza Lexmark con la prensa. Ha sido un encuentro distendido entre colegas, la mayoría viejos conocidos desde los tiempos del 486 y el boom de las impresoras matriciales (Qué viejo se siente uno cuando echa la vista atrás). Los de Lexmark no nos han vendido ningún supermodelo multifunción todo en uno ni la calidad de su tinta ni la solidez de sus láser. Sólo a los postres nos han transmitido un mensaje que a mí me ha llamado la atención viniendo de una de las compañías líderes en el negocio de la impresión: hay que imprimir menos, hay que imprimir mejor.
Por lo visto los españoles somos los que damos con más alegría a la tecla print: correos, presentaciones, manuales, apuntes del hijo… No nos cortamos un pelo, sobre todo cuando paga la empresa. Es más, en la mayoria de los casos por desconocimiento, no aprovechamos las ventajas que ofrecen la nueva generación de impresoras -de Lexmark y de la competencia- como impresión duplex (por las dos caras) o reducida (dos o más páginas por cara) que ayudarían a reducir el impacto ecológico de la impresión en un 40 %.
Ecología es el mensaje sobre el que va a girar la política de comunicación de este compañía -y de otras muchas del sector tecnológico- durante 2009. Ya lo decíamos hace un par de meses, las crisis son buenas para la ecología. Ahora ya no se trata de vender el producto más potente si no el que consuma menos y tenga un ciclo de vida totalmente responsable con el medio ambiente. Aquí, junto a un buen catálogo de servicios que aporte valor frente a tus competidores, radica la diferencia entre productos cada vez más similares desde el punto de vista de las prestaciones.
Pues eso, a tomar nota e imprimir menos y archivar más en digital. Es más útil, ecológico y encima barato.




